Ya ha pasado un mes y estoy muy orgulloso de mí mismo porque no me he rendido ni un solo día. No me parece verdad: soy otra persona. Tengo más ganas de estar con la gente y de hacer cosas con mis hijos. Mi tobillo va mejor (estoy yendo al fisioterapeuta). Me puse en contacto con una amiga que me va a dar clases de ingées. He vuelto a tocar la guitarra y estoy trabajando en una canción nueva. Incluso he vuelto a salir en bicicleta con mi hijo Filippo. Seguramente el próximo invierno esquaré y hare snowboard. Todo esto es gracias a vosotros y a mi propio compromiso. No me cansaré de daros las gracias. Un abrazo a todos vosotros!