Cuando, tres días después de un susto terrible, noté que me había quedado un ligero temblor en la mano izquierda, pensé que, con la edad, ya no era capaz de controlar mis emociones y tomé un poco de Valeriana.
Cuando, tres días después de un susto terrible, noté que me había quedado un ligero temblor en la mano izquierda, pensé que, con la edad, ya no era capaz de controlar mis emociones y tomé un poco de Valeriana.