Llegué al Centro, afortunadamente, sin prejuicios, en el sentido de que, al estar todavía en una fase bastante inicial de esta «nueva» condición, no me presenté a la reunión en compañía de alguien, solo de los «4 amigos» del señor Parkinson … pero ciertamente, no puedo negarlo, de una sufocante y latente presencia suya, ¡eso sí!
